Hace unos meses, trabajando como asesor de inversión extranjera para una entidad del gobierno colombiano, participé en un evento donde se planteó el nearshoring mexicano como un modelo a seguir. Mientras escuchábamos, pensé… que México tiene ventajas enorme pero ¿tiene Colombia el mismo modelo? ¿O deberíamos trazar un camino distinto… más propio de nuestras condiciones?
Conoce el panorama de inversión extranjera en México aquí.
Hoy comparto esa pregunta: qué es realmente el nearshoring, por qué Colombia no encaja con el molde mexicano de forma literal, qué otros países han adaptado sus activos para convertirse en hubs especializados, cuáles estímulos concretos ha ofrecido Colombia para atraer inversión y, finalmente, hacia dónde podría dirigirse su apuesta estratégica.
El nearshoring consiste en trasladar procesos productivos desde ubicaciones muy lejanas (por ejemplo Asia) hacia territorios más próximos al mercado de consumo final, para ganar en tiempo, logística, costos y reducir riesgos geopolíticos.
En ese sentido, México ha sido uno de los grandes beneficiados: comparte frontera con Estados Unidos, tiene tratados comerciales, y una industria profundamente integrada con el mercado norteamericano.
Conoce más sobre el nearshoring aquí
Pero esta “proximidad geográfica” es sólo una parte del valor. También importa la conectividad, la infraestructura logística, la capacidad industrial y la especialización del clúster productivo. Colombia tiene parte de esos elementos, pero no todos.
Proximidad física al mercado (México → EE.UU.).
Conoce aquí sobre el comercio entre América Latina y Asia.
Capacidad de realizar procesos de valor cerca del mercado cultural/operativo (BPO, ingeniería, diseño, software).
Aquí Colombia sí compite:
es uno de los principales destinos de servicios offshore de EE.UU. junto con Costa Rica y Brasil.
Proximidad en estándares, certificaciones, reglas de operación, protección IP.
Colombia puede avanzar en esto a través de:
Por tanto, la pregunta deja de ser ¿podemos hacer nearshoring como México? y se convierte en ¿cómo podemos construir un modelo propio que aproveche nuestros activos y no quede en imitación?
En este sentido, Colombia debería buscar un área de especialización…o manufactura para un mercado como Brasil que:
Si Colombia quiere hacer nearshoring regional, Brasil es el destino natural.
El reto no es la geografía, sino la fricción regulatoria y logística (ausencia de integración profunda Andino–Mercosur).
Colombia puede ser:
Suiza no tiene proximidad enorme a un mercado gigante para producción pura; sin embargo, ha construido un ecosistema de banca, finanzas, tecnología y servicios de alto valor. La Swiss Banking Association lo describe como “un centro global, con alcance mundial, gracias a la apertura estratégica, regulación sensata y ambiente de innovación”.
Esto demuestra que la geografía puede ser complementada con infraestructura institucional, reputación y especialización.
Aunque comparte frontera con mercados importantes, su apuesta fue clara: infraestructura portuaria de clase mundial (Rotterdam), conectividad, logística multimodal y especialización logística. En cierto sentido, su “near-market” es Europa misma, pero ha creado ventaja competitiva más allá de la proximidad pura.
No basa su fortaleza en manufactura exportadora tradicional, sino en atraer recursos de alto valor (servicios financieros, I+D, propiedad intelectual). Es un ejemplo de que el “valor” puede estar en lo intangible.
Estos casos muestran que cuando no se tiene la proximidad de México, se puede construir ventaja en otros frentes: innovación, servicios avanzados, valor agregado.
Tiene centros de:
Costa Rica apostó por:
No tiene “mercado interno” ni hinterland.
Construyó poder mediante:
Colombia cuenta con marcos legales e incentivos destinados a atraer inversión extranjera directa (IED).
Algunos ejemplos:
Ejemplo concreto de estímulo colombiano:
El régimen del Plan Vallejo, vigente desde hace décadas, permite que las empresas importen materias primas o insumos libres de derechos aduaneros si se comprometen a exportar productos transformados.
Estos instrumentos demuestran que hay base institucional, pero también que la intensificación de la estrategia requiere claridad, mayor visibilidad y focalización sectorial.
Dado el contexto, propongo que Colombia oriente su apuesta hacia lo que podríamos llamar “nearshoring intelectual/avanzado”, con los siguientes ejes:
En lugar de competir solo por plantas de producción, Colombia podría atraer centros de diseño, ingeniería, software, investigación farmacéutica, biotecnología, laboratorios de pruebas, servicios globales de ingeniería, etc.
Aquí la ventaja está en el talento, la formación, la protección de propiedad intelectual y una regulación que favorezca la innovación.
Diseño de regímenes que ofrezcan:
Una apuesta integral incluye alianzas universidad-empresa-estado para formar talento altamente especializado, elevar salario promedio, y crear clústeres de innovación que retengan capital humano.
Aunque Colombia no tenga frontera terrestre inmediata con el mayor mercado de consumo mundial, puede aprovechar su ubicación pacífico/atlántico, sus tratados comerciales y diversificar exportaciones hacia América, Europa y Asia.
En suma:
Colombia no necesita apegarse al modelo del “nearshoring maquilador” de México. Puede construir su propio camino: el de ser un hub de talento, innovación y valor añadido.
La narrativa del nearshoring en Colombia no debe quedarse en una imitación del modelo mexicano. En mi experiencia de asesoría en el país, he observado que la apuesta debe cambiar: de plantear que “instalamos plantas para exportar a EE.UU.” a “atraemos centros de desarrollo, ingeniería, servicios globales y estamos en la cadena de valor del conocimiento”.
El resultado puede ser más sostenible, más rentable y más adaptado a la realidad colombiana.
Como decía un inversionista en una mesa de trabajo: “No quiero solo fabricar aquí; quiero que diseñen aquí, desarrollen aquí y exporten desde aquí.”
SEO-friendly tagline para compartir:
“Nearshoring en Colombia: no basta instalar fábricas, la clave es instalar talento y diseño internacional.”
Fuentes
Invest in Colombia (ProColombia) | Tax Regime / How to Invest
Invest in Bogotá | Guía de Inversión 2025
PwC Tax Summaries – Colombia | Corporate Tax Credits and Incentives
JA del Río | Aspectos tributarios y de Comercio Exterior en Colombia (2024)
UNCTAD Investment Policy Monitor | Reforma fiscal e incentivos grandes
OCDE | Main Science and Technology Indicators
Tu proyecto, visible ante
inversionistas globales.
Incorporación en minutos. Sin intermediarios. Acceso directo a capital internacional.
Óscar Iván Pérez Silva es especialista en inversión extranjera, asuntos públicos y comercio internacional en América Latina. Es director de exoap, donde trabaja en la estructuración de proyectos de inversión, análisis regulatorio y estrategia de entrada para empresas internacionales.
Durante décadas, la inversión extranjera directa (IED) fue entendida principalmente como un mecanismo para atraer…
Underpinning the movement of goods, energy, and raw materials is a complex network of maritime…
Detrás del movimiento de bienes, energía y materias primas existe una compleja red de corredores…
Before setting up a plant, launching operations, or venturing into a new market, companies meticulously…
La estrategia es parte primordial para la Inversión Extranjera Directa Antes de instalar una planta,…
El pasado 22 de junio de 2026 se dio a conocer la adhesión por parte…